Frases de cabecera

-"Si no estáis prevenidos ante los Medios de Comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido." Malcolm X.

marzo 19, 2014

Glenn Postolski, primer decano de Sociales de la UBA recibido en la misma Facultad.


Eran unos alumnitos allá por los 80, cuando uno era Secretario de Extensión y Asuntos Estudiantiles. Hoy son la generación "post 40 o sub 50", como dijo Gustavo Bulla cuando presentó a Glenn Postolski, hasta ahora director de la Carrera de Comunicación Social y primer decano de la Facultad de Ciencias Sociales recibido en la misma casa de estudios. 

El flamante decano se emocionó y llamó a integrar a la Facultad con la comunidad de un barrio como el de Constitución, marginado por la sociedad. Recordó a los profesores que lo formaron y señalaron el camino de la construcción de una facultad que tiene poco más de 40 años, que es la más nueva de la UBA. 

Evidentemente los chicos han crecido a la luz de la experiencia y la militancia. La Facultad también creció y se consolidó y la Universidad Pública, a pesar de todo, también. Habrá que trabajar para que se termine el "a pesar de todo". 
Fueron también brillantes las exposiciones de la vice decana Patricia Funes y de los directores de las cinco carreras, de quienes hablaremos en unos días, cuando les toque asumir. Todos reivindicaron la militancia estudiantil, de graduados, docentes y no docentes como una tarea que no es una obligación sino un desafío que hay que reivindicar. 

Es la facultad de Sociales, de manera que hay y habrá quejas, diferencias, debates, protestas, charlas de café, de aulas, de calle y de marchas. Pero es Sociales, la facultad que intervino activamente en la elaboración de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, cuyas carreras, docentes e institutos no se quedan charlando en la puerta del edificio sino que piensan y actúan en la comunidad. Y los hay de todas las ideologías posibles, lo cual también es bueno. 

En la foto, todos chiquititos, -el decano con camisa blanca- porque la BlackBerry no tiene un zoom profesional. Disculpas.

febrero 14, 2014

Los descuidos de Coto

Los señores se sientan alrededor de una mesa, son grandes empresarios, tipos que se hacen llamar "señor" y que en reuniones familiares o de amigos contarán anécdotas de cómo todo lo que tienen lo hicieron con honestidad y trabajo.
Pocas horas después probablemente le indiquen a algún subordinado "que parezca un accidente" y comenzarán a filtrar las trampas para eludir todo lo que firmaron, como si fuera lo más normal del mundo.
Los medios seguirán hablando de ellos como nobles empresarios que hacen patria trabajando por nosotros. Y los trabajadores serán ambiciosos insaciables que quieren paritarias, aumentos de sueldo y, horror de los horrores, que los blanqueen para pagarles sueldo, aguinaldo, vacaciones y obra social.


Veamos el caso de una sucursal de Coto.

Lima 1553 -Constitución- Coto (Yo lo conozco)

Justo frente a la Plaza Constitución se encuentra un sucursal de Coto en la cual suele comprar mucha gente que va y viene del sur del gran Buenos Aires, además del enorme barrio que la rodea. Al parecer Coto gana poco dinero, porque tiene que hacer muchas trampas. Seleccionamos unos casos ilustrativos:

1.- Si quiere comprar lechuga, verá que figura el precio de la criolla, de $11.90 el kilo. Es la de precios cuidados, pero el problema es que no hay. El cajón está ocupado por unas bandejas con otros productos. Si usted reclama, le dirán que "no entregan".
 Si insiste en comer lechuga puede comprar la Morada o la Francesa, cuyos precios son iguales: $ 39.90 el kilo. Quédese tranquilo, parece que de estas dos entregan sin problemas.









2.- El cuento del tomatito feo. Si quiere comprar tomates, la experiencia será apasionante. El valor de los de precios cuidados es de $11.50 el kilo. Si logra encontrarlos, porque el cartel indicador está puesto sobre la lechuga (la cara), verá que son unos pobres frutos de descarte, seguramente rechazados por las aves que picotean cerca de la planta.
Pero no se haga problemas, si paga un poco más, podrá comprar unos tomates que tampoco son una maravilla, pero se pueden comer. A sólo $ 16.99 el kilo. Si quiere mejores, hay unos "perita" bastante más caros, pero no alcanzamos a sacar la foto. ¿Nos perdona?





3.- ¿Quién se robó mi café? Si en su familia gustan del café, hay un paquete de La Morenita de 250 gramos a $ 14.80. En realidad, no hay. Tendrá que comprar de medio kilo o resignarse a tomar otra cosa.

4.- Te recuerdo Amanda: Bien, no al café, pero siempre hay un matecito a mano. Si quiere comprar la yerba Amanda que está en la lista de precios cuidados, a $27 por kilo, lo sentimos mucho, porque no hay.




5.- Arcor no se acordó: ¿Suele usar puré de tomates? Si quiere comprar a $ 5 la cajita de medio kilo de Arcor que figura a $ 5, tendrá que quedarse con las ganas, porque tampoco hay.

6.- La ausencia del Poroto: Ni se le ocurra ir a buscar porotos alubia, también de Arcor, porque ahí no hay. Por suerte ahí avisan que están "temporalmente sin stock".



febrero 09, 2014