Frases de cabecera

-"Si no estáis prevenidos ante los Medios de Comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido." Malcolm X.

septiembre 19, 2012

Diplomados en no hacer nada

Recibimos un mensaje que nos provocó algunas reflexiones:

El Subsecretario de Trabajo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Dr. Ezequiel Sabor, informó que mañana, miércoles 19 de septiembre, a las 13hs. participará de la inauguración de la Diplomatura en Administración e Inspección del Trabajo. El acto de presentación tendrá lugar en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura, ubicado en Avda. de Mayo 575, piso 1º.

Cabe destacar que la diplomatura es la primera en la República Argentina enfocada en técnicas de inspección laboral y desarrollada por el Departamento de Salud y Seguridad Social de la Universidad Nacional de Tres de Febrero. La misma es impulsada por la Dirección General de Protección del Trabajo, dependiente de la Subsecretaría que conduce Sabor.

Luego de leer la gacetilla de prensa, lo primero que recordamos fue que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) es el distrito en el que se registra el mayor nivel de precarización laboral de los periodistas. Pero desde los tiempos de Aníbal Ibarra ningún funcionario del gobierno porteño hace inspecciones en los diarios, revistas, radios, canales de TV y grandes periódicos digitales para verificar si bajo el eufemismo de "colaborador" se contrata mano de obra precaria y barata. 

Algo parecido puede decirse del ministerio de Trabajo de la Nación, que proclama la lucha contra el trabajo precario y el tercerizado, pero jamás ha tocado los intereses de los medios, no promueve legislación para que la precarización de los periodistas deje de ser una regla no escrita y para que los supuestos "colaboradores", la mayoría de los que hacen los medios, dejen de trabajar sin sueldo, sin estabilidad, sin aguinaldo, sin vacaciones, sin licencia por problemas de salud, sin ninguno de los derechos que no sólo hacen a la dignidad de un trabajador sino a la libertad de expresión y al derecho a la información de los ciudadanos.

Bienvenida la diplomatura de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, pero alguna vez podrían pasar a los hechos y proteger a los trabajadores en lugar de sostener por acción u omisión la marginación de miles de periodistas.

Periodistas militantes, funcionarios o adictos.


(Por Rubén Levenberg) No es común que uno firme una nota en su propio blog, sobre todo porque finalmente el sistema colocará el mismo nombre y apellido en la casilla que indica quién subió el texto. Pero como se trata de una opinión, nos pareció lógico hacernos cargo con énfasis. La ocasión lo amerita, porque la protesta del jueves pasado dejó muchas cuestiones para analizar, entre ellas la falta de una prensa que desde la simpatía con el oficialismo ofrezca una visión que en lugar de calificar o descalificar con estereotipos se dedique a estudiar quiénes fueron a la Plaza o se movilizaron en su barrio, cuál era su composición social y qué los llevó a protestar.

No es la primera vez que defendemos aquí el concepto de periodismo militante, que alguna vez fue bastardeado desde el oficialismo y defendido en su visión errónea por el coro de periodistas amigos. Todo periodismo es militante, porque por definición la actividad es subjetiva. Se trata de una intervención que construye una realidad mediante una serie de rutinas productivas que la sociedad legitima. No es un reflejo de la realidad, como pretenden los dueños de los diarios en sus habituales autodefiniciones. Ser un periodista militante no sólo es positivo sino que es inevitable.

Pero una cosa es ser militante y otra es ser un adicto, categoría que inventamos en alguna trasnoche de insomnio. Son periodistas -e intelectuales- que ocupan todos y cada uno de los espacios que se abren en los medios de su sector, sea oficialista u opositor. Son los que escriben en uno o más medios, tienen uno o más programas de radio, tienen su/s programa/s de TV y el resto del tiempo lo dedican a participar de todas las mesas de debate que se puedan organizar en el país y en el extranjero. ¿Cómo hacen? Nadie lo sabe y muchos no lo creen, pero entre el narcisismo y la abundancia de dinero, el cuerpo se siente apto para seguir adelante.

Otros son los periodistas funcionarios, categoría que se replica en el sector privado. Tienen una situación parecida a la de los adictos, pero se cuidan un poco más. Puestos a analizar u opinar, repiten sin utilizar sus capacidades, que existen, para procesar la información. Simplemente repiten consignas como si fueran voceros de algún ministro o ejecutivo, según sea el caso. Tal vez de quien los respalda para que estén donde están.

En un contexto mundial y local en el cual el 60 por ciento de los contenidos de los medios es hecho por periodistas que entran en la categoría "colaborador ocasional" del Estatuto del Periodista, "profesional atípico" según la nomenclatura de la OIT y "precarizado" o "marginalizado" o "ejército periodístico desocupado de reserva", parafraseando a Marx (no a Groucho). Muchas veces la abundancia de periodistas funcionarios y adictos resulta al menos obsceno para los miles de precarizados. Pero funciona así y parece una pelea perdida.

Entre los periodistas adictos y funcionarios el análisis de la marcha del jueves pasado fue casi calcada de una canción de Copani. "Señoras gordas", "oligarcas", "convocatoria desde Callao y Santa Fé" y otros lugares comunes. De autocrítica, nada.

El jueves pasado protestaron todos los que pudieron, cada uno desde sus quejas individuales, sin una motivación colectiva. Sí hubo algo en común entre una parte importante de los manifestantes: fueron ciertas consignas como el "que se vayan", "andate con Néstor, la p...que los p...", o para hablar de "diktadura". No eran la mayoría absoluta, pero fueron los convocantes y organizadores más las señoras gordas y los reaccionarios-gorilas que hicieron de la marcha su militancia oculta.

El resto, que también era un sector importante, fue a la esquina del barrio o a la Plaza para quejarse de lo que le toca personalmente. Son problemas individuales, porque la clase media y la media baja no se preocupan por lo que le pasa a otros, se moviliza cuando una política lo toca directamente. Y el Gobierno debería tomar nota de cuántas de sus medidas, muchas veces necesarias, se convierten en armas de doble filo cuando se aplican en la práctica.

Hubo quienes se movilizaron porque perdieron la posibilidad de visitar a un hijo en Brasil o Perú, porque las decisiones sobre adquisición de divisas se aplican en perjuicio de los más chicos. Como en el aborto, la prohibición generalizada e indiscriminada perjudica a los más débiles. Los grandes compran divisas y se las arreglan para hacer saltar los cerrojos.

Algunos llegaron a la plaza indignados porque tienen que vender como trasto viejo un equipo, un auto o un mp3 porque los repuestos dejaron de entrar al país en forma indiscriminada. Las trabas a las importaciones son medidas proteccionistas que todos los países aplican y que en medio de una crisis internacional como la actual se vuelven imprescindibles. Pero someter el sistema al capricho de uno o dos funcionarios es un despropósito y aplicarlo de manera brusca y sin conversaciones previas es brutal.

Otros se quejan porque sus hijos reciben una netbook que en la práctica no funciona, que requiere de la rehabilitación mensual por parte de un docente que no tiene tiempo para hacer la actualización, por lo cual muchos equipos terminan guardados en un placard. Otros se quejan porque las inspecciones de la AFIP se concentran en los pequeños comercios y no en las grandes empresas. Y siguen las firmas.

Hay muchas otras razones individuales que sobredeterminaron la protesta del jueves pasado, que no se pueden reducir al golpismo, marcha destituyente o gorilismo, aunque los organizadores se ganen las tres categorías sin problemas y con justicia. Pero, insistimos, se movilizaron unas cuántas personas más que las de los organizadores. Del lado del periodismo adicto o funcionario hubo escasos análisis, se notó la falta de una visión crítica. La sobreocupación de los periodistas adictos y la dependencia de los periodistas funcionarios le hacen mal al Gobierno. Hacer pequeños diarios a la medida de la Presidenta puede ser rentable para algunos, pero es muy malo para quien conduce el país.


Para no meter a todo el mundo en la misma bolsa, diremos que hubo algunas visiones más amplias y rescatables. Entre ellas, la columna de Mario Wainfeld que hoy publica Página 12. Vale la pena leerla.



http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-203719-2012-09-19.html

septiembre 13, 2012

Despabilate y usá la memoria

Las movilizaciones de la clase media suelen estar sobredeterminadas por cuestiones individuales que en algún momento se suman como si fueran problemas colectivos. Hoy jueves 13 de setiembre van a protestar contra el Gobierno al grito de "Despertate, esto no es normal". Nos hicieron pensar en aquellas situaciones que no son normales en la Argentina. Las imágenes lo dicen todo.







septiembre 12, 2012

Primero te tomo, luego pienso por qué



A la comunidad educativa de Filosofía y Letras:

Las autoridades de la Facultad informan a los docentes, estudiantes y no docentes que en la noche del 11 de septiembre pasado un grupo de personas se constituyó en asamblea y decidió tomar la Facultad.

Las excusas esgrimidas son el nuevo régimen de ayuda económica y el proyecto de construcción del nuevo edificio de la calle José Bonifacio.

Ambas excusas son infundadas. Estos temas que supuestamente se exponen para semejante actitud han sido debatidos profundamente por las comisiones respectivas y el plenario del Consejo Directivo, el cual ya ha votado y comunicado oportunamente los resultados.

Los recursos para las ayudas económicas se incrementaron en un 71 % respecto del año pasado y, por primera vez, los fondos son transferidos directamente a los beneficiarios sin la intermediación del Centro de Estudiantes (ya se concretaron 250 depósitos). En relación con el proyecto del edificio, no se han podido elevar hasta ahora a Rectorado los resultados del trabajo de la comisión creada ad hoc por el permanente entorpecimiento de ese mismo grupo.

En el día de hoy, no se permitió la entrada a la vicedecana de la Facultad,  ni a los secretarios ni a los consejeros. Sólo se permite el dictado de clases públicas en espacios asignados por los mismos responsables de la toma y no se podrán sustanciar los concursos docentes que estaban programados ni los exámenes parciales de las materias. Debido a esta situación, el personal no docente no puede llevar a cabo sus tareas con normalidad. Es decir que no se puede consultar la biblioteca ni concurrir a los departamentos, no se pueden presentar trámites por Mesa de Entradas y no se puede continuar con la transferencia de los fondos para los beneficiarios de las ayudas económicas, entre otras cosas. Asimismo, en el día de la fecha no se están dictando clases, ya que no están dadas las condiciones para el normal funcionamiento de la Facultad; por lo tanto, no se computarán inasistencias en ninguno de los claustros.

Las autoridades han realizados las denuncias correspondientes para alertar sobre la  anómala situación, por lo tanto, queda bajo exclusiva responsabilidad de los ocupantes lo que en la sede Puan pudiese suceder. Al mismo tiempo informamos que en las sedes de 25 de Mayo, el Museo Etnográfico, Tilcara y el CIDAC, continúan con el desarrollo normal de sus actividades.

Las autoridades de la Facultad expresan su repudio a la medida autoritaria que impide su normal funcionamiento, que pone en riesgo a las personas y los bienes de la institución, que desconoce el gobierno de la institución y que banaliza los recursos políticos extremos.

Una vez más llamamos al diálogo como único camino para analizar y discutir diferencias.

Decano, vicedecana y secretarios de la Facultad de Filosofía y Letras
Buenos Aires, 12 de septiembre de 2012



Links con información sobre:

Las ayudas económicas: http://novedades.filo.uba.ar/novedades/apoyo-complementario-para-estudiantes-en-situaci%C3%B3n-de-vulnerabilidad-arturo-jauretche
El edificio: http://novedades.filo.uba.ar/novedades/informaci%C3%B3n-sobre-la-comisi%C3%B3n-de-trabajo-por-el-edificio