Frases de cabecera

-"Si no estáis prevenidos ante los Medios de Comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido." Malcolm X.

junio 10, 2011

Los diarios argentinos y los derechos humanos

Como todos los días, una recorrida por los diarios independientes, libres de todo interés político y económico depara sorpresas para los lectores, sobre todo para aquellos que alguna vez tuvieron en sus manos algún texto sobre ética o que leyeron los manuales de Estilo y/o ética periodística de los mismos diarios. A modo de ejemplo, es notable la preocupación que súbitamente ha comenzado a tener La Nación por las cuestiones relativas a los derechos humanos. El diario coloca en tapa, aunque en una segunda línea, la ya célebre foto de Sergio Schoklender y anuncia cómo se organizó la operación para que el ex apoderado de las Madres se hiciera millonerio y cómo la "administración K" dejó hacer. ¿Qué será la "administración K"?¿Un nuevo software para administrar redes informáticas?¿Un nuevo limpiador de pisos? Vaya uno a saber. Pero la falta de respeto al lenguaje y al lector ya son costumbre, así que dejaremos lo secundario para ver lo fundamental:  En la edición electrónica el diario ya pasa a tapa a Tati Almeida, madre del desaparecido Alejandro Almeida, a quien La Nación no suele brindar  mucho espacio en sus páginas, dado que era un "subversivo" según la jerga del diario.

Ahora Tati, miltante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien naturalmente criticó el poder centralizado de la otra línea de las Madres -años atrás fue una de las razones por la cual la organización se dividió- y la tomaron para destacarla, tal vez porque es una buena forma de pegarle al Gobierno nacional. ¿O no?
Si hay un diario argentino que tiene una preocupación especial por las cuestiones relativas a los derechos humanos y que ha otorgado siempre mucho centimetraje para destacar sus declaraciones y denuncias es el Infobae. Consecuentes con su historia periodística, hoy publican una tapa online valerosa, en la cual aparecen dos señoras con sus pañuelos blancos, nada menos que Tati Almeida y Hebe de Bonafini, precisamente al lado de otro anuncio de la tapa con la foto de Carlos Carrascosa, acusado de complicidad con el asesinato de su mujer, María Marta García Belsunce. El mensaje está claro, pero lo dejamos para semiólogos y, por qué no, algún  psicólogo.
También hoy, el diario Perfil, como siempre defensor del periodismo independiente, coloca en su tapa en priomer lugar el anuncio de una nueva columna de Beatriz Sarlo contra 6,7,8. Sarlo, Eliaschev, Lanata, Nelson Castro son todos columnistas que nos honran y que diariamente nos enseñan a ser más honestos, más éticos, más rigurosos en el manejo de la información y en la diferenciación entre información y valoración, tal como se enseña en las escuelas de periodismo de la Argentina.
Pero si se mira más abajo, se puede encontrar otro anuncio importante del diario de Fontevechia, un defensor de la libertad de expresión y de la ética periodística. Aparece un anuncio disfrazado de nota periodística en la que se lleva a la tapa de la revista Noticias, otro producto de la editorial, hasta hace poco dirigida por Darío Gallo, hoy director del excelente periódico cómico "Libre". Como es lógico en Perfil y en Noticias, la tapa de Noticias acusa a Hebe de Bonafini de que "sabía todo". Es la misma revista que publicó la célebre tapa sobre el "Fachoprogresismo" con Néstor Kirchner disfrazado de neofascista y que en cada edición incluye uina nueva opinión disfrazada de información sobre la salud de la Presidenta de la Nación.
Finalmente, otro medio independiente y defensor de la libertad de prensa y de la ética periodística aborda de casualidad, no porque sea el mono-tema de los medios, la cuestión de Schoklender. En su caso, la tapa impresa destaca a Estela Carlotto y sus declaraciones sobre Hebe de Bonafini. Es sabidoque el diario tiene una preocupación especial por las Abuelas de Plaza de Mayo, a las que brinda siempre mucho espacio. Para nada tiene que ver con que sus declaraciones marquen una diferenciación respecto de Madres de Plaza de Mayo y mucho  menos con que Hebe de Bonafini sea declaradamente oficialista. Nada que ver con la campaña electoral.  La aparición de Carlotto en el diario recuerda a una nota publicada el pasado 22 de mayo, con la firma de Nicolás Wizñaki quien destacaba que la Presidenta había elegido a Daniel Filmus como candidato a Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en función de las encuestas, un hecho que es incontrastable. Lo notable del artículo era que cuando relataba su versión acerca de las personas que ocuparían las principales candidaturas decía lo siguiente: el segundo (lugar), para Gabriela Alegre, una dirigente impuesta por la titular de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto (...) Suena despectivo y casi con un tono de denuncia, pero es pura casualidad.

junio 09, 2011

La ética periodística en los títulos de los diarios

La lectura de los diarios argentinos es una actividad que se torna desagradable, en la medida que los empresarios periodísticos pierden toda mesura en la defensa de sus intereses políticos y económicos. Pero peor aún es la lectura de las tapas o una mirada de los titulares que van colocando en Internet. Una recorrida casi al azar por la Web en la tardecita de Buenos Aires sirve de ejemplo como para que el lector desprevenido sienta deseos de preguntar con cierta ingenuidad al editor en qué escuela de periodismo, carrera universitaria de comunicación o al menos en qué taller barrial aprendió a titular. 
Comenzamos por Inforbae, el más suave. En la parte superior aparece, naturalmente, el lanzamiento de la fórmula presidencial de Eduardo Duhalde. Más abajo, una foto de Aldo Rico. ¿Habla de Malvinas?¿Opina sobre la fórmula de Duhalde? ¿Se arrepiente de sus intentos de golpe contra la democracia? No, el valeroso carapintada opina sobre las Madres de Plaza de Mayo y acerca de Sergio Shoklender. Su opinión es que las Madres sabían lo que Shoklender hacía y lo reafirma con un "sin dudas" que evidentemente proviene de sus competencias como auditor o como político avezado.
    Seguimos en la recorrida del tren fantasma de los medios por otra joya de la libertad de expresión: Perfil. El diario de Fontevecchia, en una lección de manejo del castellano titula "Se pudrió todo en el INADI". La foto, el título, el manual de ética de la primera versión del diario -el que cerrara un mes después de lanzar a la calle-, la biblia y el calefón. Es la misma editorial que lanzó recientemente un diario disléxico. "Malo, berreta, Fontevechia", seguramente titulará mañana el diario "Libre", de la misma editorial.
Pasamos entonces a otra joya del periodismo independiente argentino. La tapa de Clarín tematiza con el lanzamiento de la fórmula de Ricardo Alfonsín y Javier González Fraga. El título es para una antología de lo que no debe hacerse, al menos en el periodismo serio: "Alfonsín pidió el voto independiente y criticó la corrupción del gobierno", dice sin una pequeña comilla, sin un artículo o un término que indique que la acusación sobre corrupción es responsabilidad de Alfonsín, no del diario. Evidentemente hicieron una gran investigación, que alguna vez mostrarán y por tal motivo Clarín adhiere a la opinión de Alfonsín. Cosas vederes en el periodismo independiente.
Finalmente, el más sutil de todos es La Nación, un diario que también perdió las formas y cuyos dueños parecen haber perdido los dos manuales de Estilo que editaron, pero que en su versión online de las 19.40 tiene un título que opina con mucha sutileza.
Tal vez no sea tanto, pero comparado con los otros casos, es casi un lujo de la rigurosidad periodística: "Cristina elogió la política de viviendas y mantuvo el silencio sobre Shoklender", dice. Combinar a la Presidenta hablando sobre viviendas y a Sergio Shoklender en un mismo título es al menos una muestra de dedicación artística. Afortunadamente no hicieron una acusación directa, no utilizaron palabras impropias y no consultaron a un militar golpista para que opinara científicamente sobre las Madres de Plaza de Mayo. Las historias del periodismo independiente tienen siempre reservada alguna sorpresa en materia de ética profesional y defensa de la libertad de expresión.

junio 08, 2011

La esquina Ana Ale y el día del periodista

Para aquellos trabajadores que el Estatuto del Periodista define como "periodistas profesionales", es decir aquellos que tienen relación de dependencia en la planta o que pasaron las 24 notas y son colaboradores permanentes, fue un día de saludos telefónicos, mensajes de correo electrónico y algunos agasajos. Para la mayoría, que son los que hacen hasta 23 notas y son suspendidos por dos meses para que no tengan relación de dependencia, que figuran en el Estatuto del Periodista como "ocasionales" y que por lo tanto no tienen ningún derecho laboral, fue un día de bronca. Sobre todo si leyeron a hombres como Ricardo Gil Lavedra ocupado en ver cómo convertía el día del periodista en una herramienta para pegarle algún palo al Gobierno, pero sin aludir siquiera tangencialmente a la situación de explotación y semi exclavitud que la mayuoría de los periodistas argentinos tienen gracias a la impunidad de las empresas a las que él defiende. Los que leyeron La Nación y su absurda comparación entre Rodolfo Walsh y Bernardo Neustadt, seguramente tuvieron que correr a la farmacia para adquirir algún anti hemético, como para frenar las náuseas.

Unos y otros -los periodistas considerados profesionales y los considerados ocasionales por el Estatuto- se sintieron seguramente más cerca de una esquina de Buenos Aires, en Tacuarí al 1700, que la legislatura porteña reservó para ser denominada "Esquina Ana Ale" cuando se cumplan los 10 años de la muerte de quien fuera la última secretaria General de la comisión gremial interna del diario Clarín.  Como anticipo, hasta que llegue el 2015, ayer martes 7 de junio de 2011 los representantes de la legislatura descubrieron una placa junto al mural que homenajea a Ana Ale. 

Etuvieron los legisladores Raúl Puy, Gabriela Alegre y Gonzalo Ruanova (en el video), además de Pablo Llonto -delegado despedido por la misma empresa y pareja de la homenajeada- así como Graciela Ale, hermana de Ana. Entre el público estaba otro símbolo para recordar el día del periodista, el socialista Oscar González, secretario de Relaciones Parlamentarias de la jefatura de Gabinete, quien fuera dirigente gremial en Clarín en 1976, cuando fue despedido junto al resto de la comisión interna.
video


El homenaje de los legisladores se hizo en el marco del acto unitario de las agrupaciones gremiales de periodistas que se oponen a la actual conducción de la UTPBA: La Gremial de Prensa, La Violeta, El Colectivo de Prensa y La Naranja de Prensa. 
El acto fue parte del homenaje a Ana Ale y a todos los periodistas por un nuevo día. Destacamos a continuación la intervención de Irene Haimovichi, delegada del diario La Nación, quien habló en nombre de La Gremial:


Los trabajadores de Prensa nos acostumbramos a que cada día las empresas se carguen alguno de nuestros derechos. Un poquito de nuestras horas hoy, un poquito de nuestro salario mañana, un poquito de nuestra tarea pasado mañana.

Desde los años 90, con el neoliberalismo rabioso y las políticas de flexibilización y achique del menemato, los Trabajadores de Prensa nos fuimos acostumbrando a que las patronales se pongan al mando de nuestra vida toda.

En los tiempos que corren esta realidad parece haberse quedado solo entre nosotros. Mientras los otros gremios recuperan la discusión paritaria, vuelven a la pelea por condiciones de trabajo, recuperan derechos perdidos y van por más, nosotros venimos retrocediendo porque en los hechos los trabajadores de prensa estamos  como a principios del siglo pasado, con leyes votadas y vigentes en teoría,  pero que no se hacen efectivas en la realidad, sino todo lo contrario.

Las 36 horas semanales, el descanso hebdomadario, las horas extras –que no pueden ser más de 20 por mes-, todos desaparecidos de la realidad y de los recibos de sueldo. Esto y las leyes de Domingo Cavallo gracias a las cuales las patronales encontraron la manera apócrifa de transformar la figura del colaborador en un trabajador flexibilizado, sin derechos, que factura por su trabajo como cuentapropista, nos convierten en un gremio devastado, con sueldos atrasados, dispares en todas las empresas y dispares dentro de una misma empresa. 

Las empresas impusieron sus reglas y si nos resistimos a aceptarlas la discusión continúa frente al juez, con el telegrama de despido de por medio. Y esto en un gremio que suma desocupados año a año, con un 60 % de sus trabajadores en la más absoluta precarización laboral o directamente sin trabajo.

Los trabajadores sin embargo nos resistimos, y allí donde podemos formamos o sostenemos nuestras comisiones internas. Con esta herramienta defendemos el salario y algunas condiciones de trabajo. Pero es bien poco, la ausencia del sindicato en las redacciones y las administraciones, la falta de organización tras el abandono de la dirigencia de los reclamos de los trabajadores, la desmovilización producto de que las bases se reconocen abandonadas a su suerte, ninguneadas, en un abandono que generó la mayor desafiliación de la historia de nuestro gremio, con asambleas que nacen poderosas y se van apagando ante la falta de respuesta y estímulo de la conducción del gremio. La UTPBA brilla por su ausencia.

Pero la UTPBA no solo está ausente allí, donde los trabajadores resolvemos nuestra vida cotidiana, también está ausente de nuestra salud, con la obra social ahogada, a punto de quiebra, casi sin cartilla, sin farmacias. Está ausente de nuestra recreación, ni siquiera el camping de Moreno se mantiene en pie.

Está ausente en la discusión de la Ley de Medios, está ausente cuando el papel de diarios se hace insostenible para los medios chicos, para los cooperativos, achicando la libertad de prensa a la cantidad de páginas que pueden sostener los medios regionales, y achicando también las fuentes de trabajo porque el costo del papel se lo lleva todo.

La UTPBA no se reconoce como representante sindical de los trabajadores de los medios nacionales. No está acá, disputando con la patronal el derecho de los trabajadores de Clarín a tener representación sindical, no estuvo en Crítica, ni está en Crónica, en La Nación, es lo que en teatro se dice Un figurante. Siempre aparece alguno que con suerte conoció una redacción hace 20 años, si es que alguna vez trabajó para algún patrón de los medios, y se sienta entre nosotros a darnos cátedra de sindicalismo. A lo sumo, cada tanto escriben una columna en algún diario por compromiso político, no por ser laburantes.

Desde esa ausencia los trabajadores de prensa nos fuimos poniendo de pie, a través de las agrupaciones, de las comisiones internas. La Gremial de Prensa nació de esa ausencia y se propuso recuperar la vida sindical de todos nosotros. Trabajamos por la unidad, trabajamos por que se produzcan cada día más encuentros como este, con los que hacemos los medios a diario y por los que hacemos los medios a diario. La Gremial le dice presente a cada trabajador de prensa de la ciudad de buenos aires y del gran Buenos aires, pero también a cada compañero de todas las provincias.

Sabemos que de la unidad nace la fuerza y queremos caminar hacia la construcción de una herramienta sindical poderosa, que nos permita discutir salario y condiciones de trabajo con mayor fuerza, que pelee por los trabajadores flexibilizados, por cada puesto de trabajo, por un ejercicio ético y por la libertad de conciencia de todos los trabajadores de prensa.

Decimos presente y nos ponemos a trabajar codo a codo con todos para construir el espacio de representación que los trabajadores de prensa nos merecemos.

junio 07, 2011

Día del periodista, entre desaparecidos y precarizados


Hoy 7 de junio es el día del Periodista y a las 14 nos encontraremos en la equina Ana Ale (Tacuarí al 1700) para reclamar por nuestros derechos. Desde allí, si la niebla y las cenizas lo permiten, llegaremos con algunas fotos o videos. Es que como hemos dicho en todos los años anteriores desde que lanzamos el blog Prensa y Etica, no es un día de festejo, porque los periodistas vienen cayendo cada vez más en términos de empleo, respeto por parte de los empresarios de prensa y por la precarización laboral, que es trabajo en negro encubierto detrás de un sistema de tercerización y venta de servicios (colaboraciones). El Estatuto del Periodista es violado todos los días, los periodistas profesionales que trabajan todos los días a destajo cobran lo que la empresa les quiere pagar y si llegan a la nota número 23, para que no entre en relación de dependencia, lo suspenden por dos meses. Si, dos meses sin trabajar.
Los periodistas precarizados, los colaboradores, no tienen sueldo, aguinaldo, vacaciones, no se pueden enfermar y si los echan tienen que hacer un juicio para ver si cobran algo. Y luego no volverán a tener trabajo.
Por eso hoy 7 de junio estaremos en la esquina Ana Alé, en Tacuarí al 1700, convocados por las agrupaciones que defienden los derechos de los trabajadores de prensa, a pesar de las defecciones de algunos de los actuales dirigentes gremiales y de la omnipotencia de las empresas periodísticas, las mismas que festejaron el golpe de 1976, que festejaron el asesinato de Rodolfo Walsh, la desaparición de más de un centenar de periodistas, el asesinato de José Luis Cabezas y el sistema de facturación impuesto por Domingo Cavallo.
Antes de que Rodolfo Walsh escribiera su “carta” a la Junta Militar, una delegación conjunta del Sindicato de Prensa de Córdoba y de la entonces Asociación de Periodistas de Buenos Aires (APBA) estuvo en setiembre de 1976 en Helsinki para denunciar los crímenes de la dictadura militar. Vale la pena leer la descripción que hacían de la situación, porque muchos han perdido la memoria.

Los periodistas argentinos a los compañeros delegados al Octavo Congreso de la Organización Internacional de Periodistas (OIP), Helsinki, 21 al 23 de setiembre de 1976.

Compañeros:
Traemos a este congreso la palabra de un pueblo sangrante. Nuestra Patria, la República Argentina, se ha convertido en el blanco predilecto de la ofensiva imperialista en América Latina. Millares de encarcelados, torturados y asesinados, pagan por el “delito” de luchar por la independencia nacional y la liberación de la clase trabajadora.

La dictadura fascista del general Jorge Videla no está sola: Pinochet en Chile, Storessner en Paraguay, Banzer en Bolivia, los militares brasileños y uruguayos los acompañan en esta verdadera cruzada de la reacción enemiga del pueblo. Haití, Nicaragua, Guatemala, la República Dominicana y otros países hermanos también conocen la mano de las dictaduras locales, dura con los humildes y servil con los explotadores. Puerto Rico y Panamá sufren, todavía hoy, la violación de su soberanía y la presencia de tropas coloniales en su territorio. 

Los grandes monopolios, el gran capital imperialista y las empresas transnacionales, han diseñado este plan para América latina que los Estados Unidos están llevando a la práctica con la complicidad de los terratenientes y capitalistas de nuestros países. Todo ello con el objetivo de sojuzgar a los pueblos progresistas, nacionalistas y revolucionarios y dificultar la marcha de aquellos que, liberados de la dependencia, hoy están construyendo el socialismo.

La experiencia revolucionaria de Cuba socialista, ejemplo para nuestros pueblos, ha alertado a los intereses de la reacción que intenta vanamente detener el curso histórico de las luchas populares de esta parte del mundo, valiéndose de los medios más repudiables, los asesinatos más abyectos y los planes más siniestros. Así, los crímenes del fascismo en chile, las inenarrables torturas de los militares uruguayos, los asesinatos de mineros bolivianos, la represión a los revolucionarios brasileños y paraguayos, culminan ahora en el verdadero genocidio que se viene cometiendo contra el pueblo argentino, sus organizaciones y hombres honestos, progresistas y revolucionarios.

No exageramos al decir que todo el arsenal homicida del fascismo, todo el odio irracional de los capitales, toda la furia del imperialismo enceguecido por los continuos triunfos populares como los obtenidos por los hermanos vietnamitas, angoleños y otros, se concentra hoy en nuestro país, la República Argentina, en el extremo sur del continente americano.

Más de 30.000 detenidos políticos hacinados en decenas de campos de concentración al mejor estilo hitleriano. Millares de torturados, con los métodos de destrucción física y psíquica más refinados y siniestros. Más de 5.000 asesinados, la mayoría de ellos trabajadores, periodistas, sindicalistas, estudiantes, artistas y militantes revolucionarios. Miles de obreros cesanteados por razones políticas y sindicales. Centenares de asilados políticos y residentes extranjeros expulsados o entregados a las garras de las dictaduras de sus países. Millares de hogares obreros allanados, despojados y dinamitados. Centenares de cadáveres en las calles, lanzados al Río de la Plata o a las fosas comunes de los campos de concentración, son el trágico saldo del nuevo “orden” fascista.

La prensa y particularmente sus trabajadores no podían dejar de recibir duros golpes: todas las publicaciones populares fueron clausuradas, decenas de periodistas detenidos, como Eduardo Molina y Vedia, Conrado Ceretti, Ventura Pérez (Secretario General del Sindicato de Prensa de Mendoza), Mario Paoletti (Subdirector de “El Independiente” de la Rioja, Joaquín Alvarez (Director de “Alberdi”, de Vedia), Guillermo Alfieri (Secretario General del Sindicato de Prensa de La Rioja), Antonio Di Benedetto (Subdirector de “Los Andes” de Mendoza), Jorge Sappia y Norberto Ciaravino (Asesores legales del Sindicato de Prensa de Córdoba), Plutarco Schaller (fotógrafo de “El Independiente” de la Rioja), Nelson Nicoletti (de “El Independiente”, de la Rioja) y Rafael Capellupo (del Canal 12 de Córdoba).

Numerosos periodistas fueron secuestrados por las fuerzas militares y policiales sin que se tenga noticia de sus paraderos, entre ellos Marta Pérez (delegada del personal del diario La Razón, de la Asociación de Periodistas de Buenos Aires), Carlos Pérez (director del suplemento Cultural de Clarín), Haroldo Conti (escritor, Premio Casa de las Américas, de la revista “Crisis”), Miguel Angel Bustos (de “El Cronista Comercial”), Diana Guerrero (del semanario “Discusión”), Eduardo Suárez (de “El Cronista Comercial”), Marcelo Gelman (hijo del poeta y periodista Juan Gelman) y el compañero Héctor Ernesto Demarchi (Dirigente de la Asociación de Periodistas de Buenos Aires), quien debía estar presente en este Congreso, de no haber sido secuestrado pocos días antes de su partida por elementos de la policía política.

Decenas de latinoamericanos asilados en nuestro país, especialmente uruguayos y chilenos fueron asesinados por comandos militares, entre ellos el ex senador y dirigente democrático del Uruguay y Zelmar Michelini (periodista de los diarios “Noticias” y “La Opinión”). Se tema por la vida del periodista de la misma nacionalidad Enrique Rodríguez Larreta, secuestrado en Buenos Aires por las fuerzas militares. Todo ello ha motivado que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados haya denunciado públicamente que se encuentra en serio riesgo la vida de los 16.000 asilados políticos que aún quedan en territorio argentino.

Desde abril del año pasado permanece detenido en el penal de Sierra chica el periodista uruguayo y compañero revolucionario Andrés Félix Cltelli Chiribao, quien luego de ser bárbaramente torturado fue puesto 2ª disposición del Poder Ejecutivo” sin procesamiento alguno, negándose incluso la posibilidad de tomar contacto con dos abogados europeos, comisionados a tal fin por Amnesty Internacional.

Continúan en las cárceles los periodistas y revolucionarios Dardo Cabo, Emiliano costa, Pedro Cazes Camarero, Roberto Reyna y Eduardo Jozami, todos ellos por recoger el mandato y el ejemplo de Jorge Ricardo Massetti, asesinado por el ejército reaccionario en Salta, Argentina, en 1964.
Cayeron combatiendo contra la dictadura el Secretario General del Sindicato de Prensa de Salta, Ricardo Domínguez y el poeta y periodista Francisco Urondo, de los diarios “Noticias” y “La Opinión”, premio Casa de las Américas.

El ex senador Hipólito Solari Irigoyen del Partido Radical y afiliado a la Asociación de Periodistas de Buenos Aires fue secuestrado y luego de una parodia de liberación, detenido y puesto “a disposición” de la Junta Militar fascista.

Las organizaciones sindicales sufrieron la detención de numerosos dirigentes combativos y clasistas como Mario Aguirre (de la Asociación de Trabajadores del Estado), Eduardo Requena (del gremio docente y la Coordinadora de gremios en lucha de Córdoba) y Víctor Vázquez, de la Unión Ferroviaria, militante del Partido Comunista Argentino). A casi dos años de su detención, continúan encarcelados Alberto Piccinini (Secretario General de la Unión Obrera Metalúrgica de Villa Constitución) (y muchos otros dirigentes y activistas sindicales de dicha localidad.

Las organizaciones gremiales que agrupan a los trabajadores de prensa fueron duramente represaliadas: La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) con sus 23 filiales y 7.000 afiliados y la Asociación de Periodistas de Buenos Aires (APBA) que nuclea a 10.000 trabajadores periodísticos de esa ciudad fueron intervenidas. Del mismo modo se obró con los sindicatos de prensa en Córdoba, La Rioja, Mendoza, La Pampa, chaco y Bahía Blanca. Elementos militares o vinculados a ellos, se hicieron cargo de los bienes de esas organizaciones, iniciando una política de destrucción de las conquistas sociales logradas por el conjunto del gremio.

Las empresas periodísticas argentinas, tradicionalmente ligadas a los intereses de los sectores terratenientes y capitalistas, aprovechando el clima de terror creado por las fuerzas armadas y la derogación y desconocimiento de las cláusulas protectoras de la legislación laboral, se han dado a la tarea de producir miles de despidos entre los trabajadores de prensa. En el diario “Clarín” de Buenos Aires solamente, fueron dejados cesantes 530 compañeros; en la Agencia Oficial de Noticias Télam, otros 400. Del mismo modo se ha procedido en la mayoría de los medios de comunicación, radios, televisión, agencias, diarios, revistas y otro tipo de publicaciones de toda la república.

Todas estas medidas tienen por objetivo imponer a sangre y fuego el plan imperialista, el plan del Fondo Monetario Internacional que respalda financieramente a la dictadura, exigiendo continuas devaluaciones, cesantías masivas y la disminución extrema del salario real de los trabajadores. Es el plan de la CIA y el Pentágono que sigue adiestrando a los militares del continente en las tácticas represivas más novedosas, el plan de los militares fascistas del cono sur que reunidos en Uruguay en diciembre pasado decidieron unir sus esfuerzos, coordinar sus acciones y sumar su potencial de fuego para evitar la resistencia de los pueblos.

Desde el asalto al poder el 24 de marzo de este año en nuestro país, los militares han trasladado incalculables ingresos a la burguesía terrateniente y a las grandes corporaciones imperialistas, a través de brutales devaluaciones monetarias que elevaron en 25 veces el valor del dólar y produjeron una inflación con un ritmo del 50 % mensual.

El salario real de los trabajadores argentinos, incluidos los trabajadores de prensa, ha caído a un nivel similar a menos del 40 % del promedio alcanzado en 1974. De este modo, la Junta Militar fascista ha colocado a los trabajadores argentinos en niveles similares a los de 30 o 40 años atrás.

La complicidad del imperialismo norteamericano no sólo se expresa por los beneficios que encuentran sus empresas, a raíz de la disminución de los salarios reales y el correlativo aumento de sus ganancias, a causa de la retracción generalizada del mercado interno y la quiebra de las pequeñas y medianas empresas. Su objetivo va más allá: la búsqueda de un reordenamiento del mercado mundial de productos agropecuarios en alianza con los monopolios comercializadores, con el propósito de elevar el precio de los alimentos y condicionar así el desarrollo económico europeo y aumentar el sometimiento de los países del Tercer Mundo. Esa es la razón por la cual el ministro de economía argentino, José Martínez de Hoz, que pertenece a una familia propietaria de no menos de 300.000 hectáreas en la mejor zona agrícola de la Argentina, accionista y directivo de Acindar –empresa siderúrgica- vinculada a la U.S. Steel, responsable principal de la represión a la lucha obrera de Villa Constitución, obtiene relativo eco en los organismos financieros capitalistas: su política es la del hambre y el atraso del pueblo argentino, logrando así, el enriquecimiento de los terratenientes y los monopolios comercializadores.

Compañeros: las agencias noticiosas internacionales, al servicio del imperialismo y el gran capital, contrarios a los intereses de los pueblos progresistas del mundo, ocultan la verdadera magnitud de los sucesos argentinos. Tratan por todos los medios de deformar la verdad, haciendo aparecer –incluso- al jefe de la Junta Militar fascista, el general Jorge Rafael Videla, liderando una presunta ala moderada de las Fuerzas Armadas. Nada más falso: todos por igual son ejecutores conscientes del genocidio mediante el accionar de sus bandas terroristas, que no son otra cosa que el ejército, la marina y la aeronáutica, puestas al servicio del interés de clase de los explotadores. Las libertades y derechos democráticos están proscriptos, prohibidas las actividades políticas, las reuniones sindicales, las asambleas estudiantiles, los congresos científicos, artísticos y culturales que no respondan a los intereses del régimen, no existe ni el más remoto atisbo de libertad de prensa; las organizaciones sindicales y la Central Obrera están intervenidas por fuerzas militares.

Este accionar tendiente a desinformar a la opinión pública mundial y a los pueblos de todo el orbe ha llegado inclusive a confundir a numerosos sectores democráticos mal informados, por eso la delegación argentina viene a este foro de hombres libres, de periodistas progresistas, de militantes antiimperialistas, para denunciar con crudas palabras, con razones inequívocas, con datos objetivos, la verdadera situación por la que atraviesa la clase obrera argentina, la prensa y sus trabajadores.

Compañeros: la clase obrera y el pueblo argentino no están derrotados por el terror fascista. Por el contrario, día a día, la resistencia se organiza y crece. Hace escasamente una semana los trabajadores de las grandes compañías automotrices norteamericanas, Chrysler, Ford, general Motors y otras como Citroën, Peugeot, Fiat y Mercedes Benz bajaron sus brazos en protesta por los salarios de hambre a que se ven sometidos y, con ellos, el resto de la clase trabajadora argentina. La junta fascista debió rodear las fábricas con tropas militares, amenazar con penas de prisión de hasta 10 años y avaló centenares de cesantías producidas por las empresas. (…)

junio 05, 2011

Periodismo rico y periodismo pobre

Para los que creen que el periodismo es así:



Les contamos que, en realidad, el periodismo es así: 

Martes 7 de junio: Día de los periodistas marginados

Mañana martes será 7 de junio, día del periodista. Los trabajadores de prensa nos ponemos de pie y nos juntamos en la esquina Ana Alé para reclamar por el fin de la precarización, por el fin del trabajo en negro encubierto como "colaboraciones", por el fin de la categoría "Sub 24" o "Sub 22", por el respeto a la agremiación en todas las empresas, por el derecho de los trabajadores a luchar por su salario y sus condiciones de trabajo: