Frases de cabecera

-"Si no estáis prevenidos ante los Medios de Comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido." Malcolm X.

diciembre 25, 2010

La vida es algo que pasa...


Para los que tienen ganas de escaparse por un rato de la furia de algunos diarios y de algunos periodistas, nada mejor que lo simple, en convivencia con lo complejo. La escribió John Lennon en 1980 para Sean, el hijo que tuvo con Joko Ono. Habla del futuro, del deseo de proteger a los suyos, del devenir de la vida. Vale la pena leerla y escucharla, justo en una semana en la que casi todos en el mundo pensamos en el futuro, en algún futuro.

Cierra los ojos
No tengas miedo
El monstruo se ha ido
Está en la carrera y tu papá está aquí

Hermoso
Hermoso,
Hermoso niño

Antes de ir a dormir
Reza una pequeña plegaria
Todos los días en todos los sentidos
Las cosas irán mejor y mejor

Hermoso
Hermoso,
Hermoso niño
Navego en el océano de la vida
casi no puedo esperar
para verte crecer
Pero supongo que ambos
sólo tendremos que ser pacientes
Hay un largo camino por recorrer
La vida es un largo camino
un largo camino por recorrer
Pero mientras tanto
antes de que cruces la calle
toma mi mano
La vida es lo que te sucede
mientras estás ocupado
haciendo otros planes

Hermoso
Hermoso
Hermoso niño
Querido
Querido
Querido Sean


En inglés:
Close your eyes
Have no fear
The monster's gone
He's on the run and your daddy's here

Beautiful
Beautiful beautiful
Beautiful boy

Before you go to sleep
Say a little prayer
Every day in every way
It's getting better and better

Beautiful
Beautiful beautiful
Beautiful boy
Out on the ocean sailing away
I can hardly wait
To see you come of age
But i guess we'll both
Just have to be patient
It's a long way to go
A hard row to hoe
Yes it's a long way to go
But in the meantime

Before you cross the street
Take my hand
Life is what happens to you
While you're busy
Making other plans

Beautiful
Beautiful
Beautiful boy
Darling
Darling
Darling sean


diciembre 23, 2010

WikiLeaks y las profecías no cumplidas

Por Martín Becerra (U. Nacional de Quilmes – Conicet),
publicado en Revista El Estadista nº21, diciembre 2010, p. 27.

La anunciada filtración de más de 250.000 cables cruzados entre el Departamento de Estado de los Estados Unidos y sus embajadas en todo el planeta cuestiona varias nociones extendidas sobre la transformación del periodismo al finalizar la primera década del siglo XXI:
  1. La profecía sobre la muerte del periodismo analógico, estructurado por la edición de noticias en diarios luego amplificadas por radio e instaladas como imágenes por la televisión, está lejos de cumplirse. El mundo digital, previsto como relevo de los medios tradicionales, necesitó nutrirse de la redibilidad y el oficio editorial de cinco grandes periódicos para alcanzar un impacto que no hubiera tenido sin esa transferencia. En lugar de reemplazo tecnológico, fue la colaboración entre Internet como sinónimo de la velocidad y de manejo de gigantescos volúmenes de datos, y los viejos medios con sus competencias editoras y sus rutinas secuenciales lo que se conjugó como estrategia de alto impacto.
  2. El mito del sitio web autogestivo como alternativa de superación tecnológica al dominio que ejercen los grandes medios concentrados, fabricantes de la agenda pública, revela sus limitaciones: WikiLeaks precisó aliarse con cinco de las principales corporaciones periodísticas del mundo para que trascendiera la megafiltración. Esta alianza tiene costo en la independencia editorial. Un ejemplo evidente fue la selección de cables que presentó en los primeros diez días de la megafiltración el diario español El País (grupo Prisa, con intereses económicos en casi toda América Latina). La colaboración entre la flexibilidad que aportan nuevos actores del ecosistema informacional, como algunos sitios web, y la construcción de agenda que realizan los medios concentrados tradicionales, fue una de las claves del impacto obtenido.
  3. Otra noción que la megafiltración ha problematizado es la de “audiencia informativa global”. Si bien la audiencia de WikiLeaks es global, para conmover al mundo debe articular con contenedores de contenidos de carácter local, que conocen el temperamento de las audiencias nacionales y pueden adaptarse a sus tendencias.
  4. Las megafiltraciones ayudaron a comprender la relación circular que existe entre medios de comunicación y política: la diplomacia norteamericana se sirve de la publicación noticias (tanto de las zonas “fuertes” de información política como de las “débiles”, como los chismes) como fuente noticiosa, y a su vez constituye una de las más calificadas fuentes del periodismo. Los roles se alternan y se confunden: los medios de comunicación y los políticos o diplomáticos pueden ser fuente y recolector de información indistintamente. En términos de eficacia sistémica, el margen de error en la validez de la información que circula es muy alto por la endogamia que practican los agentes protagonistas.
  5. Aunque hay quien interpreta la megafiltracaión como fragilidad en la coraza de seguridad (Marcelo Cantelmi en Clarín, 4/12), el caso admite también otra perspectiva: la megafiltración confirma que Estados Unidos posee un aparato de inteligencia de alcance planetario que irriga con datos, estratégicos y superficiales, su sistema de toma de decisiones. La megafiltración es, así concebida, una advertencia y un correctivo interno acerca del control de datos del Departamento de Estado, pero también un disciplinador externo, pues las elites dirigentes del mundo son ahora más concientes sobre el conocimiento que la principal potencia planetaria posee sobre sus cuentas bancarias, sus planes de gobierno, sus opiniones y sus preferencias amatorias.
  6. WikiLeaks fue aludido como un ejemplo de compromiso radical con la información libre, en la mejor tradición del periodismo como perro guardián de la democracia. Sin embargo, el tipo de acceso que ha permitido Wikileaks sobre los cables, su alianza con corporaciones periodísticas que ejercen de filtro y que reconocieron que no difundirán los datos que entrañen riesgo para la vida de las personas y las advertencias previas que The New York Times, Le Monde y El País hicieron al gobierno norteamericano sobre el contenido de lo que publicarían, horadan el compromiso radical con la información libre.
  7. No obstante lo anterior, el cierre del sitio wikileaks.org, la presión sobre los hostings de Internet para que no alojen la página y las renovadas estrategias de censura revelan que mucho del antiguo sistema de monitoreo y control informativo sigue vigente, y que la censura no es patrimonio exclusivo de Corea del Norte o China.
  8. Uno de los efectos que produce la sobreabundancia de información es la indiferencia. Probablemente, la combinación entre datos sensibles sobre planes gubernamentales y chismes sobre la vida privada de gobernantes, conduzca en el torrente informativo a neutralizar la eficacia que la megafiltración podría tener en el conocimiento de la opinión pública.



diciembre 17, 2010

Periodistas y comunicadores en debate

Hoy sábado 18 de diciembre se hace la última actividad del año de la Corriente por una Comunicación Nacional, Popular y Democrática (CCNP), con un debate entre periodistas y comunicadores sobre temas que hacen a la profesión y a su papel en la vida de la sociedad. El cierre estará a cargo de Gabriel Mariotto y se hace a partir de las 10, en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti (Av. del Libertador 8151). Entrada abierta, libre y gratuita...y popular, claro.



Quiénes y de qué hablarán:
Mesa 1: “El periodismo que nos demanda la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual”

Panelistas: Santiago Aragón (Lic. en Periodismo y Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ), Ernesto Espeche (Doctor en Comunicación, Director de la Carrera de Comunicación Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la UNCuyo y nuevo director de Radio Nacional de Mendoza)  y Alejandro Verano (Director de Radio y Televisión Argentina – RTA).

Moderadora: Miriam Mariotto (Periodista)

Mesa 2: “Memoria, comunicación y Derechos Humanos”

Panelistas: Diego Frisco (Periodista e historiador), Ariel Magirena (Periodista de Canal 7) y Cynthia Ottaviano (Periodista del diario Tiempo Argentino).

Moderador: Camilo Garcia (Periodista)

Mesa 3: “Bicentenario: comunicación e inclusión social”

Panelistas: Javier Vicente (Relator de “Futbol para Todos”), Federico Bernal (Columnista de CN23), María Rachid (Titular de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans – FLGBT), Tato Contissa (Periodista y escritor) y Víctor Ego Ducrot (Periodista, escritor y docente universitario).

Moderador: Diego Olave (Periodista)

Cierre: Gabriel Mariotto (Presidente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual – AFSCA)

En periodismo, no somos todos iguales

 Para periodistas, comunicadores, otros trabajadores de prensa, estudiantes de periodismo y de comunicación: Salió el número 2 de la revista La Gremial de Prensa, de la agrupación opositora en la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) que, a pesar del fraude, ganó en las empresas periodísticas más importantes y llevó a Osvaldo Bayer a la cabeza. Escriben, entre otros, Horacio González, Javier Vogel, León Piazek, Fernando Aguinaga, Néstor Restivo, Irene Haimovichi, Gabriel M. Wainstein, Facundo Martínez, Tato Dondero, Néstor Piccone, Nora Anchart y Marita Recoaro.
Reproducimos parcialmente una nota que elaboramos para la edición, que todavía huele a tinta fresca. La revista es de distribución gratuita y se puede pedir tomando contacto con la agrupación, en su sitio en internet o en Facebook, en el grupo "La Gremial de Prensa":
 
Vidas paralelas
Augusto y Natalia son periodistas y tienen muchas cosas en común: En la infancia hicieron sus primeras experiencias en el periódico escolar, en la secundaria alternaron la militancia con el periodismo, más de una vez les tocó armar o dirigir alguna revista barrial y siempre son los encargados de darle forma a los reclamos, los afiches, los mensajes solidarios, las jodas colectivas y todo lo que requiera cierta habilidad con las palabras. Se cruzaron más de una vez en otros medios y hoy trabajan en la misma revista pero hay algo que los hace distintos, como si transitaran por dimensiones paralelas: Tienen una percepción diferente de las estaciones del año.

Ella sabe que el invierno es frío y dan más ganas de compartir el mate o el café con sus compañeros de trabajo. También tiene claro que cuando se acerca setiembre comienzan a alargarse los días y que apenas el verano se anuncia llegan las fiestas findeañeras, los brindis, los regalos, algún peso extra con el aguinaldo y la ansiedad por las vacaciones.

El no tiene idea de los cambios de estación. Su calendario es continuo, no tiene cortes, salvo los que le imponen los cierres periódicos. Si hace frío, tendrá que comprar una estufa o tal vez se haya olvidado de pagar el gas. Si hace calor, sabe que se viene un verano para buscar más trabajo y la cercanía del fin de año le dice que tiene que producir durante 16 horas diarias en lugar de 12, para adelantar trabajo y cubrir sus vacaciones, pero sin olvidar que no debe pasar de cierto número de notas para que no lo suspendan por un mes.

Ella tiene claro que en cierto momento del verano se irá a alguna parte –si el sueldo le alcanza- y su trabajo estará a cargo de un compañero. Naturalmente, le adelantarán algo de dinero para que pueda gastar en su viaje, tal como se lee en la legislación laboral. El duda si le conviene viajar, porque cuando no está, no puede escribir y si no puede escribir no puede cobrar. Como Augusto no tiene un solo trabajo sino tres y cada medio tiene sus tiempos, por lo general en verano se queda a disfrutar de la ciudad vacía, a pesar de las protestas de su familia. Siempre es bueno estar en el verano para cubrir ausencias y tal vez conseguir más notas. 

Los dos son periodistas y hasta hacen el mismo trabajo: escriben y editan la misma cantidad de notas, en la misma revista. Augusto cobra allí un total de $ 2.000 al mes, cifra que arregló en 2007 con el jefe de redacción. Natalia entró a la revista en el mismo año, con un sueldo de $ 3.000, pero hoy ya cobra $ 6.000. Augusto es un trabajador de prensa no asalariado, pero todos lo conocen como “colaborador”, eufemismo que proviene del Estatuto del Periodista y que reemplaza a la palabra “precarizado”, más apropiada para su caso. Natalia es una trabajadora de prensa asalariada y no hacen falta eufemismos.

Cuando la empresa se resiste a aumentar los sueldos, hay asamblea y Natalia es de las que piden la palabra. Augusto tiene que ocultarse en su casa, porque sabe que si aparece en una asamblea, la semana próxima no escribirá, tal vez no vuelva a escribir ni editar en la revista y es posible que durante tres o cuatro años tenga que hacer un juicio contra la empresa para cobrar unos pesos. Para Natalia y sus compañeros, Augusto es invisible, o al menos lo ven muy esporádicamente.

Para la empresa, Augusto es un proveedor de servicios cuya factura se apila en un escritorio con las del plomero, la del encargado de la limpieza y la del negocio de productos de oficina. Para el jefe de redacción, Augusto es un dolor de cabeza con el que tiene que lidiar para hacer maravillas con los números y asegurarle sus $2.000. Es un amigo, pero es un problema y para continuar pagándole tiene que decir que no a las decenas de aspirantes a Augusto que lo llaman o le mandan mensajes de correo electrónico.

Augusto y Natalia tienen también una percepción diferente de las otras estaciones, las de la vida. Ambos orillan los 40 años y la jubilación es algo lejano, pero igualmente Natalia se siente un poco más segura y sabe que si conserva el trabajo alguna vez se retirará con 30 años de aportes y una retribución que saldrá de sus mejores sueldos de los últimos diez años. Augusto espera algún día que sus amigos lo llamen para un trabajo en relación de dependencia, porque teme que más tarde o más temprano le falten las fuerzas para tres trabajos, cero vacaciones, cero fines de semana y pocas horas de sueño. Teme que en un tiempo deba empezar a dejar de “colaborar” en algunos medios y a vender los ahorros que hizo con el despido de su último trabajo de prensa asalariado. Y después el departamento en el que vive con su familia y después, a jubilarse con la mínima de las mínimas, gracias al monotributo que viene pagando religiosamente para poder trabajar. Natalia sabe que si se enferma, tiene obra social y además alguien en la revista la reemplazará hasta su regreso. Tal vez le toque a Augusto.

Si la historia precedente fuera producto de la ficción, el lector podría aliviarse suponiendo que tal cosa no ocurre. Pero lo único que no es cierto son los nombres.