
En los talleres de periodismo se enseña a hacer títulos, se aporta bibliografía generalmente originada en los Estados Unidos o en España en los que aparecen reglas que surgen de la experiencia de periodistas que tienen el hobby de escribir textos didácticos.
En las universidades el tema se toca desde un punto de vista más amplio, desde las más diversas disciplinas entre las cuales la Etica no es la menos importante. Pero tanto esfuerzo parece de total inutilidad cuando uno lee los títulos de los diarios más importantes del mundo. En este caso nos ocupamos de la Argentina y específicamente de la quema de urnas que en plena elección ejecutó un grupo de dirigentes políticos en un pueblo de la provincia de Tucumán y por razones muy locales.
Pertenecen al sector que a nivel provincial encabeza José Cano, candidato de la alianza de la Unión Cívica Radical y el partido PRO del neoliberal Mauricio Macri, pero no sería justo acusar a toda la alianza por un hecho de un grupo pequeño de un lugar de la provincia. Uno entiende que ni la UCR ni el PRO tienen interés en que semejante cosa ocurra, aunque hicieron todo lo posible para que no hubiera elecciones o para que se suspendieran, como impedir que votaran los menores de entre 16 y 18 años, que en todo el país votan.

Los diarios nacionales opositores al gobierno nacional podrían haber titulado que los opositores quemaron urnas, o podrían haber usado un recurso menos ético pero más común, que es dejar el tema para la nota interior. Pero optaron por lo peor: titular con "quema de urnas", dejando para el lector la evaluación de cuál pudo haber sido el sujeto del acto. Por cierto, un lector que diariamente recibe un bombardeo de títulos y textos de los mismos medios y sus cadenas transmedia en los que se acusa al gobierno nacional de violento y poco afecto al diálogo.
Aportamos una nota de Ambito Finianciero en la que se informa quiénes están detenidos acusados de haber quemado las urnas. También ilustramos con las tapas de La Nación y de Clarín, que titulan capciosamente.
El principal acusado por la quema de urnas es Hugo Alarcón, de 42 años y
candidato a comisionado comunal de Sargento Moya por el Acuerdo para el
Bicentenario (ApB), que impulsó al radical José Cano a la gobernación.
Así lo llevaron detenido. (Foto: gentileza La Gaceta)
Los cuatro dirigentes
opositores acusados de quemar dos urnas en la pequeña localidad tucumana
de Sargento Moya serán imputados por múltiples delitos violatorios del
Código Penal, el Código Electoral y la Constitución provincial.
Así lo revelaron a ámbito.com desde la fiscalía a cargo de Mónica Andrea García de Targa. "Acaban
de llegar los detenidos, estamos preparando la imputación. Quedaron
aprehendidos en el lugar de los hechos y ahora se les va a tomar
declaración indagatoria. Se les imputa una serie de delitos por
infringir normas del Código Penal, el Código Electoral y la Constitución
provincial. Básicamente, interrumpieron un acto eleccionario. La
gravedad la definirá el juez", detallaron a este medio.
Según se informó los detenidos son Hugo Alarcón, de 42 años y candidato a comisionado comunal por el Acuerdo para el Bicentenario (ApB), que impulsó al radical José Cano a la gobernación, su hermano Diego; un empleado comunal Roque "Cheli" Serpa y otro hombre de apellido Córdoba.
"En
este momento están en calidad de aprehendidos. Hubo resistencia de
parte de ellos. El Ministerio Público seguramente pedirá la detención y
la fiscal tiene 10 días hábiles para producir los medios probatorios y
definir si pide la prisión preventiva antes de que lleguen al juicio
oral", comentaron desde la fiscalía de García de Targa.
"Se
tomó declaración a varias personas y cada uno aportó elementos a la
causa. La fiscal está analizado todo. Se dijo que hubo agresiones y
violencia. Hay que ver qué hay declarado y en base a eso saldrá la
imputación", completaron las fuentes consultadas por ámbito.com.
Sargento
Moya es un pueblo ubicado a 50 kilómetros de la capital tucumana,
lindero a la localidad de Monteros. Allí viven cerca de 2.000 habitantes
y hay un padrón de 588 electores. La pequeña comuna fue fundada durante la última dictadura militar por el represor fallecido, Antonio Domingo Bussi, cuando fue interventor de facto de Tucumán.
La quema de urnas se produjo al mediodía en las afueras de la escuela Francisca Bazán Laguna,
donde se instalaron este domingo las únicas dos meses de votación del
pueblo. Según relataron los testigos y autoridades electorales,
alrededor de las 13, cuando se fueron a almorzar los dos policías y los
dos gendarmes que custodiaban el colegio, llegó al lugar un grupo de más
de 30 personas. "Se dirigieron hacia nosotras, tomaron
sorpresivamente las urnas y salieron corriendo hacia el costado del
establecimiento, no lo podía creer", relató Marcela Robles, presidenta de la mesa 1.624, a La Gaceta.
"Un
gendarme intentó detener a uno de los hombres y éste le arrojó alcohol
en la cara. Cuando fui a ver para dónde se llevaban las urnas, ví que ya
ardían en la calle del costado", agregó Maribel Herrera, autoridad de la mesa 1.623.
El comandante de Gendarmería y encargado de la seguridad electoral, Federico Sosa, también dio detalles de lo ocurrido.
"Los gendarmes iniciaron la persecución para recuperar las urnas, uno
de ellos roción con alcohol a uno de los gendarmes. El agresor fue
neutralizado y detenido, pero no pudieron evitar que encendieran las
urnas. La Justicia pudo detener a otras tres personas luego", explicó Sosa en diálogo con Radio Universidad 94.7.
Las
dos mujeres identificaron a Diego Alarcón y "Cheli" Serpa como los que
se alzaron con las urnas y las retiraron de las aulas con la voluntad
popular bajo el brazo. Afuera, los esperaron los otros hombres, que
las recibieron, las rociaron con combustible y las incineraron. Estiman
que adentro estaban los sufragios del 40% del padrón. En el punto
más alto de la fogata, los militantes que responden al candidato de
Cano festejaron la interrupción de la votación con gritos y aplausos.
Otro
vecino y testigo de nombre Damián, aclaró: "Incorporaron a 170
electores que no son del pueblo. Uno de los candidatos, de apellido
Alarcón, había hecho la presentación en la Junta Electoral denunciando
eso. Llegaron las elecciones y la Junta Electoral que tenía que
expedirse no lo hizo. Entonces la gente lo que está pidiendo es que
depuren le padrón y que vayamos a una elección justa".
"La
gente tomó la decisión drástica de quemar las urnas. Lo hizo porque está
harta de la corrupción aquí en el pueblo. Los que están gobernando el
pueblo llevan ya doce años de gestión y está ganando las elecciones por
los cambios de domicilio", completó el joven, según publlcó el Tribubo de Tucumán.
Además
de elegir gobernador, legisladores provinciales y concejales, en
Sargento Moya se debía votar al delegado local. La comisionada comunal, Inés del Valle Ibarra, buscaba la reelección de la mano del Frente para la Victoria y Juan Manzur. Además de Alarcón, sus oponentes fueron José Carrizo, del Movimiento Popular y Federal, y Sergio Díaz, de Acción Regional.
"Fue
un hecho lamentable, que se suscitó ante lo que era un seguro triunfo
nuestro. Esa gente no sabe aceptar la derrota. Fue una confabulación
entre militantes de AR y el ApB", afirmó la comisionada, según reprodujeron medios tucumanos.
"Dicen
que traigo gente de afuera. Lo que pasa es que vienen personas que
antes vivieron aquí y que luego se fueron. Pero sea lo que sea, tienen
el derecho a cumplir con su deber cívico. No se puede reaccionar de esta
manera", justificó.
La kirchnerista Ibarra anunció que
solicitará a la Junta Electoral Provincial (JEP) que se organice una
nueva elección en 48 horas. El juez con competencia electoral Mario Velásquez no descartó un nuevo llamado a las urnas para los habitantes de Sargento Moya. El secretario de la JEP, Darío Almaraz,
aclaró que la Junta tiene plazo hasta las 18 del martes para decidir la
denuncia por mal funcionamiento de mesas o irregularidades. Desde el
domingo a las 17, se desplegaron 50 efectivos de infantería y 15
gendarmes para evitar otro infierno en el pueblo chico.