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-"Si no estáis prevenidos ante los Medios de Comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido." Malcolm X.

octubre 01, 2015

La creación del Instituto Nacional de Artes Gráficas - Nota de Anccom

Anccom es la Agencia Noticiosa de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Su material es una joya por el trabajo periodístico, fotográfico y de edición. Aquí reproducimos una nota sobre la creación del Instituto Nacional de las Artes Gráficas (INAG). 

Escrito por // Fotos de:  

El Congreso de la Nación creó por ley el Instituto Nacional de las Artes Gráficas (INAG), un paso adelante en el reconocimiento de los trabajadores del dibujo. Aún queda por resolverse sus derechos jubilatorios.




Escrito por // Fotos de: La historieta argentina goza de un reconocimiento internacional que fue ganado por la calidad de sus obras y el talento de sus artistas. Esta industria local que es requerida puertas afuera carecía de un organismo acorde con las necesidades y expectativas de sus profesionales. Por eso, cuando el pasado 10 de julio se reglamentó la Ley 27.067 por decreto 1329/2015, muchos artistas del dibujo, que participaron en su creación, comenzaron a creer en un Estado que viera a la imagen como parte del patrimonio cultural de una nación y que comience a actuar en consecuencia.    
  

A través de la nueva normativa se funda el Instituto Nacional de las Artes Gráficas (INAG), dependiente del Ministerio de Cultura de la Nación, que funcionará a partir de 2016 y tendrá como fin fomentar, promover, proteger y difundir el arte del dibujo. También se crea el Registro Único de Artistas Gráficos, Agrupaciones y Asociaciones Afines, en el cual deberán inscribirse los trabajadores y colectivos con personería jurídica vinculados con el rubro. Entre las tareas asignadas al INAG estarán la edición de libros, revistas y publicaciones, la preservación del patrimonio histórico gráfico, la exhibición  de obras nacionales y extranjeras, y la participación y creación de planes de estudio. Y dentro de lo que se define como arte gráfico, se contemplan a la ilustración, el dibujo humorístico y la caricatura, la historieta de humor y drama y el arte tipográfico.

Mariela Mosnaim, asesora legal de la Asociación de Dibujantes de la Argentina (ADA), consideró importante la norma no sólo por el aporte del dibujo a la cultura sino también porque supone un avance en la protección de derechos de los autores. Respecto a la realidad laboral reveló: “Los artistas gráficos viven situaciones de injusticia y descuido, cobran muy poco por su trabajo, la contratación es informal, no tienen aportes ni contribuciones jubilatorias (nota del r: y por el momento seguirán sin tenerlas), habitualmente se les exige que cedan los derechos de propiedad y muchos, incluso, los han perdido por las exigencias del mercado”. Por eso, agregó: “Resulta importante que puedan contar con un instituto que los apoye en sus emprendimientos y los ayude a profesionalizarse y difundir sus obras”.     

“Hay colegas que tuvieron que vender sus originales para poder comer”, dijo el ilustrador Gustavo Mazali.
El ilustrador e integrante de la ADA Gustavo Mazali dijo: “Hay colegas que tuvieron que vender sus originales para poder comer”. Ni siquiera quienes gozaron del éxito del mercado han podido asegurarse su futuro, y ejemplificó con dos casos concretos. Uno es el de Pedro Seguí, cofundador de Rico Tipo (revista que en la década del cuarenta llegó a tener una tirada semanal de 350.000 ejemplares), quien enfermó y cuya esposa debió vender originales a turistas extranjeros en Caminito, La Boca, para afrontar el tratamiento médico. Y otro es el de Pedro Vilar, portadista de María Elena Walsh en la década del setenta, que tuvo que vender algunos originales de esos dibujos para poder solventar sus gastos.     

Paradójicamente, la ley recientemente reglamentada no contempla el motor originario que le dio impulso al reclamo: el derecho a la jubilación. Justamente, Poly Bernatene, ilustrador y encargado de Prensa de la ADA, dijo: “Dibujantes Trabajando nació buscando el propósito de una asignación para casos especiales, ya que desgraciadamente tenemos muchos ejemplos de grandes maestros que terminan en la pobreza y el olvido”. Según subraya, la iniciativa motivó que se reúnan los distintos nucleamientos de dibujantes en un solo grupo. Fue así como se unificaron en la ADA, el ente más antiguo del dibujo, que dejó de lado su tradicional elitismo y actualmente congrega también al Foro de Ilustradores, Banda Dibujada, Dibujantes Trabajando y otras agrupaciones independientes. La unificación fue relevante para potenciar fuerzas ya que, como dijo el ilustrador Juan Manuel Terradas, la profesión “es un trabajo medio ermitaño”. Mazali, que tiene altas chances de dirigir el INAG, completó: “Nos dio la posibilidad de pensarnos mejor frente a las autoridades”.  

El plan original de los artistas presentado a distintos diputados contemplaba el derecho a jubilaciones y pensiones. Sin embargo, la propuesta no avanzó en las comisiones legislativas. Por eso, los artistas decidieron apoyar y debatir sobre el proyecto de la diputada María del Carmen Bianchi (FPV), el cual no tenía a la renta por retiro como prioridad.

La renta especial fue finalmente desestimada también porque, de acuerdo a Mosnaim, “es muy difícil  incorporar en el Presupuesto Nacional un gasto adicional que no estaba previsto, cuando aún el sector no tiene suficiente fuerza”.  En ese sentido, Lito Fernández, veterano dibujante que desde los 13 años trabaja en el mundillo de la historieta, afirmó: “Hay cosas que no pueden postergarse, para los que están ahora ni para los futuros que se vienen”. Debido a esto el próximo paso será pujar por la creación de una Caja Compensatoria, “así los recursos provendrían ya de los propios dibujantes, no del Estado, y con ella se buscará la forma de que se generen dentro del sector los fondos que se destinarán en un sistema solidario a quienes se encuentren desprotegidos a la edad de jubilarse”, añadió Mosnaim, que también estará vinculada como consejera del INAG.

No obstante las cuentas pendientes, los dibujantes convienen en que la norma, directa e indirectamente, es un paso importante para los artistas de la imagen. En palabras de Mazali: “Lo que esperábamos, lo logramos; y nosotros (los dibujantes) vamos a estar a cargo de la institución”. El ilustrador Juan Manuel Terradas lo sintió como “un gol de media cancha”, pero advirtió: “No hay que dejarse estar y hay que desarrollar y expandir el mercado”. Mosnaim, por su parte, señaló la buena predisposición de la Secretaría de Políticas Socioculturales del Ministerio de Cultura, cuyos dirigentes ya “prometieron incluir al INAG dentro del presupuesto para el 2016”.

Y ya por fuera del  INAG, Bernatene valoró lo positivo del crecimiento de la ADA, “una agrupación que representa al sector de artistas gráficos en pos de mejoras y reconocimiento de su profesión, por eso es un buen momento para sumarse y ser parte del cambio”.


“Lo que esperábamos, lo logramos; y nosotros vamos a estar a cargo de la institución”, expresó Mazali en su estudio.
De acuerdo con la normativa, no es requisito indispensable integrar ninguna asociación para registrarse. Pero “como decía (Enrique) Breccia: ‘una golondrina no hace verano’”, recordó Fernández, y añadió: “Estamos luchando con un montón de golondrinas, pero hay algunas que están quedando rezagadas. Espero que estas no caigan del vuelo, sino que aterricen y pasen los últimos días los mejor posible”.

Será momento entonces de esperar las designaciones de autoridades y de materializar la letra impresa. Para ello, Mosnaim resaltó la importancia de “saber con qué presupuesto se contará, porque es fundamental tener recursos para que el instituto resulte operativo”. Así la Ley 27.067 será una primera viñeta para una industria nacional de la imagen más próspera, que proteja a sus principales hacedores, los artistas del dibujo.

Actualización 30/09/2015
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septiembre 24, 2015

Ojos que no ven, pero leen: un premio internacional

Transcribimos un mensaje de la colega Sibila Camps:

Tiflolibros es la primera biblioteca digital para personas ciegas de habla hispana, creada en 1999 por un grupo de Buenos Aires mediante el cruce entre internet y los programas lectores de pantallas.

Si bien la Asociación Civil Tiflonexos es una pequeña ONG, Tiflolibros se convirtió en una de las más grandes bibliotecas para ciegos del mundo. Ofrece acceso gratuito a 50.000 títulos para 7.500 personas con discapacidad visual, y para 300 instituciones que trabajan con esas personas en 48 países de los cinco continentes.

El proyecto acaba de ganar, entre más de 600 postulantes, un importante premio internacional otorgado por la OEA, la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Fundación Vidanta. La distinción (“Contribuciones a la reducción de la pobreza y la desigualdad en América Latina y el Caribe”) consiste en U$S 75.000. Serán invertidos en profundizar los objetivos de la ONG: trabajar por el desarrollo y la inclusión de las personas con discapacidad visual en los campos de las nuevas tecnologías, el acceso a la información, la educación, la cultura y la recreación.

Conocí el trabajo de Tiflolibros y de Pablo Lecuona hace nueve años. Lo sigo periódicamente y siempre me asombran su polenta y su capacidad. Cuanto más se difunda, más personas ciegas en todo el mundo podrán acceder a la lectura de todo tipo de textos, y más se reducirá la desigualdad de oportunidades. Dejo al pie los datos, para que las y los periodistas busquen más info y se contacten con Pablo y su equipo. Si alguien lo desea, le mando la gacetilla. Pido por favor que copien y peguen mi texto, porque si no, sólo aparece el enlace a la web, y no esta información.
Teléfono: (+54-11) 4951-1039
www.tiflonexos.com.ar
Facebook: http://www.facebook.com/tiflonexos
Twitter: @tiflolibros

septiembre 23, 2015

El lado oscuro de los medios argentinos: periodistas, publicistas, millonarios y famosos.

Suscribo, sobre todo estos dos párrafos que pintan la corrupción de una parte del periodismo, el de los "famosos", reserva moral de la ciudadanía. Excelente columna de Gustavo Bulla en "La Ventana", de Página 12 de hoy miércoles 23 de setiembre:
"La mayoría de los periodistas más destacados de la radio y la televisión comparten su actividad informativa con la administración de importantes carteras de anunciantes, mala costumbre surgida al calor del neoliberalismo y naturalizada en los medios argentinos. ¿Existe un conflicto con la ética profesional? Sin dudas. No obstante a ningún comunicador que entrevistó a Niembro le llamó la atención. (…)

(…) Y nadie le repreguntó si consideraba compatible ser empresario publicitario y a la vez periodista, y en oportunidades hasta locutor de los mismos avisos. Tampoco le preguntaron cuándo dice la verdad: cuando elogia a un anunciante, cuando elogia a un deportista, o nunca".


Por Gustavo Bulla *
El caso del periodista deportivo Fernando Niembro, beneficiario de contrataciones directas por cifras millonarias por parte de la administración del PRO de la ciudad de Buenos Aires, ha ocupado un gran espacio en los medios de comunicación en las últimas semanas. Y con justa razón, ya que el comentarista de fútbol encabezaba la lista de candidatos a diputados nacionales de la coalición Cambiemos en la provincia de Buenos Aires hasta que decidió dar el paso al costado que tanto le reclamaron.

Se ha denunciado la vulneración de normas administrativas del estado porteño para la contratación de servicios, se han abierto interrogantes de carácter ético sobre la amistad del periodista con el jefe de Gobierno, se cuestionó que la empresa La Usina fuera creada al solo efecto de brindar servicios a un único contratista y que no cuenta con empleados registrados legalmente. Todas evidencias de irregularidades que el juez a cargo de la causa deberá examinar.

También hemos asistido al insistente pedido de renuncia a la candidatura de Niembro por parte de periodistas como Jorge Fontevecchia, Marcelo Longobardi y Joaquín Morales Solá, entre otros, y nada menos que desde una nota editorial de La Nación. Seguramente más en un intento de reducir costos, para que no se hable más del tema y que la figura de Macri siga gozando de indemnidad mediática, que de esclarecer lo ocurrido. No obstante, el ex candidato ha sido imputado por el presunto delito de lavado de dinero.


Sin embargo, poco y nada se dijo sobre la modalidad muy extendida de los periopublicistas, ni de las regulaciones que debe observar el Estado para pautar publicidad y su vinculación con las transmisiones deportivas.


La mayoría de los periodistas más destacados de la radio y la televisión comparten su actividad informativa con la administración de importantes carteras de anunciantes, mala costumbre surgida al calor del neoliberalismo y naturalizada en los medios argentinos. ¿Existe un conflicto con la ética profesional? Sin dudas. No obstante a ningún comunicador que entrevistó a Niembro le llamó la atención.


Como toda defensa, el tristemente célebre vocero de los indultos de Menem a los genocidas, ensayó un “aquí no hay nada raro; yo me presenté a compulsas de precios para intermediar entre el Gobierno de la Ciudad con la radio y con Fox, y gané porque ofrecí los mejores descuentos”. Y nadie le repreguntó si consideraba compatible ser empresario publicitario y a la vez periodista, y en oportunidades hasta locutor de los mismos avisos. Tampoco le preguntaron cuándo dice la verdad: cuando elogia a un anunciante, cuando elogia a un deportista, o nunca.


La otra cuestión no pensada en torno del “caso Niembro” es el lugar común respecto de que Fútbol para Todos debe financiarse con publicidad comercial. ¿No será esto lo que reclaman los opositores a la televisación gratuita del fútbol argentino? Es decir: vía libre para el tráfico de influencias, para la superposición ética de tareas, para el desvío y/o blanqueo de dineros públicos y privados, para la compra de voluntades.


En una nota de archivo fílmico del año 2000, recientemente rescatado, un ofuscado Fernando Niembro le decía al cronista Camilo García que “vivimos en un país capitalista, el que quiera ver fútbol gratis que se vaya a vivir a Cuba”. Quince años después, la Argentina sigue siendo capitalista, sin embargo la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, como la decisión política desde hace seis años, avalan que cada fin de semana los argentinos, vivan donde vivan, puedan disfrutar del deporte más popular.


El caso Niembro no debería terminar sencillamente con la renuncia a su candidatura. Ese gesto voluntario o forzado –vaya a saber– de lealtad partidaria deberá ser valorado por los simpatizantes de esa fuerza centroderechista.

El conflicto de intereses que se ha exhibido públicamente para quien quiera verlo es una práctica profesional que no es ilegal pero que carece de legitimidad social. Es más, en tanto el público en general la desconoce, tranquilamente podría considerarse burlado en su buena fe.


La única diferencia entre aquellas famosas hamburguesas sospechadas de estar contaminadas que fueron deglutidas en cámara por Bernardo Neustadt y Daniel Hadad y el caso Niembro es que ahora conocimos las enormes cifras cobradas y los procedimientos administrativos vulnerados.


* Profesor e investigador en políticas de comunicación, UBA/UNLZ.


septiembre 18, 2015

El gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ataca a la prensa



Los trabajadores agrupados en La Gremial de Prensa repudiamos el ataque del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires encabezado por Mauricio Macri contra el canal de noticias C5N en represalia por las investigaciones periodísticas en las que se revelaron hechos de corrupción que involucran a funcionarios y candidatos del PRO. No es casual que se opere contra un medio y sus periodistas con la misma herramienta –la justicia contravencional- con la que se clausuraron decenas de centros culturales comunitarios que no entran en su política antipopular y privatizadora.

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires clausuró el galpón donde están los móviles de exteriores del canal C5N. La empresa denunció que el gobierno porteño hace dos meses que no paga la pauta publicitaria como represalia por sus publicaciones, que rompieron el cerco mediático que protege al jefe de gobierno porteño y candidato presidencial Mauricio Macri.


Hemos repudiado meses atrás el despido de dos delegados de base de la página Web Minuto1 y continuamos exigiendo su reincorporación, pero rechazamos los ataques del PRO a esa señal, que no están dirigidos a afectar los intereses de esa patronal sino a atacar al trabajo de periodistas que pusieron luz sobre los negocios espurios del gobierno porteño, a la vez que ponen en riesgo la continuidad de puestos de los trabajadores de esa emisora.


Este ataque se inscribe en el marco de la campaña sucia que lleva adelante la oposición y que se expresa también en la judicialización de las elecciones en Tucumán y en otras operaciones de público conocimiento que buscan minar la imagen del Gobierno y de los candidatos del campo nacional y popular.


Cuando El PRO predica ser lo nuevo, lo tolerante, lo transparente, lo democrático, por otro lado no repara en gastos para sancionar a quienes piensan distinto o desnudan su política para pocos. Este acto de censura, disfrazada de clausura contravencional, busca disciplinar la libertad de expresión.